Si estás embarazada, probablemente hayas oído hablar del suelo pélvico en más de una ocasión. Sin embargo, más allá de conocer dónde está o qué músculos lo forman, lo realmente importante es entender cómo cuidarlo durante el embarazo y qué estrategias han demostrado ser útiles para llegar al parto en las mejores condiciones posibles.
¿Por qué es tan importante el suelo pélvico durante el embarazo?
El suelo pélvico es el conjunto de músculos y tejidos que cierran la parte inferior de la pelvis y ayudan a sostener órganos como la vejiga, el útero y el recto.
Durante el embarazo esta musculatura debe adaptarse a numerosos cambios: el aumento progresivo del peso del bebé, las modificaciones hormonales, los cambios posturales y el incremento de la presión sobre la pelvis.
Por eso, el objetivo no debería ser únicamente «fortalecer» el suelo pélvico, sino conseguir que sea funcional: capaz de contraerse cuando lo necesita, pero también de relajarse y adaptarse durante el parto.
La evidencia científica actual señala que tanto la fuerza como la capacidad de relajación son importantes para la salud perineal y la recuperación tras el nacimiento.
La preparación del suelo pélvico empieza mucho antes del parto
Uno de los aspectos más importantes durante el embarazo es aprender a conocer tu propio cuerpo.
La valoración realizada por un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico puede ayudarte a comprender cómo funciona tu musculatura perineal y detectar posibles alteraciones que conviene abordar antes del nacimiento.
Actualmente, la fisioterapia obstétrica forma parte de la atención habitual al embarazo en numerosos sistemas sanitarios y cada vez tiene mayor presencia en España gracias a la evidencia que respalda sus beneficios.
¿Hay que hacer ejercicios de Kegel durante el embarazo?
Los ejercicios de Kegel son contracciones voluntarias de la musculatura del suelo pélvico.
Diversos estudios han demostrado que el entrenamiento específico del suelo pélvico puede ayudar a reducir el riesgo de incontinencia urinaria durante el embarazo y después del parto, especialmente cuando existe supervisión profesional.
Sin embargo, no todas las mujeres necesitan realizar exactamente los mismos ejercicios.
En algunos casos será interesante mejorar la fuerza muscular; en otros, el trabajo deberá centrarse en la coordinación, la respiración o incluso la relajación de una musculatura excesivamente tensa.
Por este motivo, antes de comenzar cualquier programa de ejercicios, es recomendable realizar una valoración individualizada.
El ejercicio físico también protege tu suelo pélvico
Mantenerse activa durante el embarazo aporta beneficios mucho más allá del suelo pélvico.
Las principales guías internacionales recomiendan realizar ejercicio físico adaptado durante toda la gestación, salvo contraindicación médica.
Actividades como:
- Pilates para embarazadas.
- Ejercicio terapéutico supervisado.
- Entrenamiento de fuerza adaptado.
- Actividades acuáticas.
- Programas de preparación física al parto.
pueden contribuir a mejorar la condición física general, la movilidad, la postura y la percepción corporal durante el embarazo.
La clave no es encontrar el ejercicio «perfecto», sino elegir una actividad adaptada a tu situación y guiada por profesionales con formación específica en salud materna.
Masaje perineal en el embarazo: ¿realmente funciona?
El masaje perineal es una de las estrategias con mayor respaldo científico dentro de la preparación física para el parto.
Consiste en realizar maniobras suaves de masaje y estiramiento progresivo sobre los tejidos del periné durante las últimas semanas de gestación.
Las revisiones científicas más recientes indican que el masaje perineal prenatal puede reducir el riesgo de traumatismo perineal que requiere sutura, especialmente en mujeres que van a tener su primer parto vaginal.
Además, muchas mujeres refieren una mayor confianza y conocimiento de la zona perineal antes del nacimiento.
¿Cuándo empezar el masaje perineal?
Habitualmente se recomienda comenzar alrededor de las semanas 34-35 de embarazo, aunque la indicación puede variar según cada caso.
Lo importante no es realizar una técnica agresiva ni dolorosa, sino conseguir una exposición progresiva que permita mejorar la elasticidad de los tejidos y familiarizarse con las sensaciones asociadas al estiramiento perineal.
La enseñanza inicial por parte de un fisioterapeuta especializado suele facilitar una técnica más cómoda y segura.
¿Puede ayudar mi pareja?
Sí.
Muchas parejas participan activamente en el aprendizaje y la realización del masaje perineal.
A medida que avanza el embarazo, el aumento del volumen abdominal puede dificultar el automasaje, por lo que algunas mujeres encuentran más cómodo realizarlo con ayuda de su pareja, siempre que ambas personas se sientan cómodas con ello.
Preparar el periné es mucho más que hacer masaje
La preparación al parto actual va mucho más allá de una técnica concreta.
Aspectos como:
- El conocimiento de la anatomía y el proceso del parto.
- La movilidad de la pelvis.
- El trabajo respiratorio.
- La gestión de la presión abdominal.
- La capacidad de relajación perineal.
- La actividad física adaptada durante el embarazo.
forman parte de una preparación integral que puede favorecer una experiencia de parto más positiva y una mejor recuperación posterior.
La importancia de una valoración individual
Cada embarazo es diferente.
Por eso, las recomendaciones sobre ejercicios de suelo pélvico, masaje perineal o preparación física al parto deben adaptarse a las características y necesidades de cada mujer.
Contar con el acompañamiento de tu matrona, tu ginecólogo y un fisioterapeuta especializado en obstetricia y suelo pélvico te permitirá tomar decisiones informadas y llegar al parto con mayor confianza y seguridad.
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